“Comer saludable o tiene que ver con comer lechugas todo el tiempo”

¿Quién es Ana Lucía? ¿Cómo te describirías?

Soy de profesión nutrióloga clínica y soy súper apasionada también del deporte.

 ¿Por qué nutrición?

Siempre me gustó y el hecho de tener un consultorio privado era mi ilusión. En nutrición lo hago y puedo ayudar a la gente; para mi la parte de la prevención es muy importante porque “eres lo que comes”, me gusta inspirar a otras personas a que lo puedan lograr.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

Ayudar a las personas, ir viendo los cambios que van haciendo.

“También pertenezco al grupo “Obesidad y Metabolismo”, vemos pacientes con obesidad mórbida que van a cirugía bariátrica; aquí son cambios impresionantes -de autoestima y actitud- ver toda la transformación más allá del número en la bascula es algo que me apasiona.”

¿Qué hace un nutriólogo?

El papel del nutriólogo es educar a la persona en materia de alimentación. Hacemos historia clínica y vemos caso por caso de acuerdo a los antecedentes de salud, padecimientos actuales, objetivos; orientar en qué deberías comer para prevenir enfermedades o como parte de un tratamiento integral actual.

 ¿Quién debe ir al nutriólogo?

Cualquier persona que quiera aprender a comer saludable para prevenir enfermedades, o si ya tiene un padecimiento, poder contribuir con la parte que le corresponde a la alimentación para que el organismo pueda sanar. Esa idea de que el nutriólogo es para el “gordito” es como pensar que el psicólogo solamente es para el loco, en realidad cualquier persona puede beneficiarse de una consulta con un nutriólogo.

 ¿Cuáles son los retos de tu profesión?

Hay demasiadas ideas raras afuera, que si las dietas detox, que si las fajas, productos milagro, que realmente confunden al paciente. El reto aquí es volver a lo básico, enseñarle al paciente que son los hábitos de alimentación, ejercicio y descanso los que van a llevar a estar saludables, el remedio fácil es costoso para el bolsillo y para la salud.

¿Qué te inspira a llevar una vida saludable?

Yo creo que lo vas adoptando, ya después lo haces en automático, llega un punto en que la química cerebral cambia al adoptar hábitos alimenticios sanos y después de siete semanas cambian tus preferencias alimentarias. Una vez que pruebas este lado, te gusta sentirte bien y dejas lo que sabes que no es bueno, al principio es una decisión muy racional, pero después solita se da.

 “Vengan y prueben, no hay nada como sentirse bien. De verdad los cambios de los pacientes sorprenden. No se daban cuenta que ese dolor de cabeza, abdomen, flojera, falta de energía sí tenía que ver con la comida… empiezan a cambiar sus hábitos de alimentación y todo empieza a mejorar. La alimentación es algo que hacemos todos los días y varias veces al día, entonces si podemos echarle gasolina de buena calidad a nuestro cuerpo que mejor que aprender a saber qué necesitamos y nos hace bien.”

 

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Mi tiempo de comida favorito es el desayuno, me gusta mucho variarlo.

Gusto culposo: pan dulce / chocolate / helados

 



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