La empresa comenzó hace tres años bajo el nombre de Espiga Local Brewing pero, hace poco menos de un año, se realizó un cambio de marca y nació Cervecería Fundadores, el nombre actual de la marca.

La idea de crear cerveza surgió del gusto de Jacqueline Albino y Noé de la Cruz por esta bebida. La historia comenzó durante su estancia en Canadá y Estados Unidos, en donde probaron diferentes cervezas locales, producidas por los mismos bares que visitaban; estas bebidas tenían un sabor diferente e incluso se sentían en el paladar de manera distinta, regresaron a México enamorados de aquellos sabores y con la idea de traer esas marcas al país.

Por azares del destino, el panorama cambió y decidieron que lo mejor era hacer su cerveza para consumo propio, comenzaron a llegar libros y demás cosas para materializar la idea. Todo empezó como pasatiempo, pues parecía complicado el hecho de crear cerveza; poco a poco fue tomando forma y se mejoró la técnica.

En México ya existen cervezas artesanales, así que se dieron a la tarea de conocer cervecerías queretanas y probar los productos; aunque gustaban de estos, sentían que faltaba algo. Por lo anterior siguieron en el camino de encontrar su sabor ideal.

Entre pláticas con amigos y visitas a restaurantes, comentaban el tema sin afán de comercializar, hasta que se presentó la oportunidad de vender su cerveza en establecimientos. Comenzaron con producciones de 20 litros, en botellas de 355 ml y etiquetas provisionales; después fueron 50 litros y así fue incrementando la cantidad. Ahora se cuenta ya con un proceso estandarizado: se respeta el tiempo de fermentación, maduración en botella, además de contar con pasteurización que no solo es un valor agregado, sino que dota a la cerveza de estabilidad, es decir, siempre será la misma en sabor.

En este momento, Cervecería Fundadores tiene presencia en Chihuahua, Oaxaca, Chiapas, CDMX, Edo. De México y, por supuesto, Querétaro; además, ya cuenta con cinco estilos:

  • Honey Wheat: una cerveza de trigo con una ligera nota de miel de abeja y semillas de cilantro. Se trata de una cerveza clara, ligera en amargor, muy fresca.
  • Pale Ale: sabores a cereal, sabor ligero a trigo tostado. Tiene un amargor medio, muy fresca.
  • Belgian Rye Ipa: contiene levadura tipo belga con centeno, se caracteriza por una mayor cantidad de lúpulo. Es una cerveza compleja con un aroma especiado y amargor un poco más intenso.
  • Black Ipa: es una fusión de dos estilos (cerveza obscura + cerveza con lúpulo), con sabor de café expreso y ligeras notas de cítrico fusionadas con el tostado del café; tiene amargor persistente.
  • Vainilla Stout: se elabora con diferentes maltas de cebada tostada, da notas como de café y cacao tostado, vainilla natural y tiene un amargor medio.

A su vez, también cuentan con líneas para restaurantes, son recetas especiales creadas según las características establecidas por los lugares y generan de esta forma la combinación perfecta con sus alimentos.

La experiencia organoléptica que produce el consumo de la cerveza artesanal es muestra de la calidad del producto, se encuentran distintos aromas que se transforman al pasar por el sentido del gusto y se convierte en un sabor distinto cuando ya no está en la boca. Si bien es cierto que es el costo es un poco más elevado que una cerveza comercial, es un gusto que la gente se merece, al mismo tiempo que se apoya a la economía local.

Date la oportunidad de apoyar productos locales, hay mucho trabajo detrás de esto ¡y vale la pena!.

Encuentra los productos, y haz tu pedido aquí:

Facebook: @fundadorescervecería

www.cerveceriafundadores.com

En muchos restaurantes del Estado.

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