Este jueves, se llevó a cabo la inauguración de la octava edición de Fashion Days Raíces en Querétaro, espacio que muestra las colaboraciones de diseñadores mexicanos con artesanos de nuestro país.
Este primer evento tuvo como sede la Plaza del Gran Cue, en el municipio de Corregidora, en donde destacó la presentación que Galo Bertín en conjunto con artesanas queretanas, provenientes de diferentes puntos de la entidad.
Las actividades continuarán hasta el 7 de diciembre, con la participación de diseñadores de alta moda comprometidos con la tradición y el respeto a las comunidades originarias. Entre las sedes se encuentran Centro de las Artes de Querétaro, el Museo de Arte MAQRO y la Plaza Gran CUE.
Dato: Como parte de las actividades programadas, un grupo de diseñadores intervendrán una muñeca Lele.
¿Qué es Raíces Fashion Days?

Es un proyecto exclusivo que celebra y potencia el talento de diseñadores de alta moda comprometidos con la tradición y la comunidad. Esta iniciativa conecta la creatividad contemporánea con la riqueza de las tradiciones artesanales, ofreciendo una plataforma única que visibiliza y reverencia nuestras raíces. A través de una presentación dinámica y enriquecedora, Raíces Fashion Days muestra el diálogo entre la innovación en el diseño y el trabajo colaborativo con comunidades de artesanos, promoviendo así una moda que no solo es estética, sino también ética y sostenible. Es una celebración de la cultura, la creatividad y la responsabilidad social en el mundo de la moda.
¿Porqué en Querétaro?

Querétaro se erige como un destino único que fusiona la rica herencia cultural de México con la vanguardia y el estilo contemporáneo. En este estado, las tradiciones y la modernidad no solo coexisten, sino que se entrelazan para crear un entorno vibrante y creativo. Este es el lugar ideal para desarrollar una nueva plataforma de moda que celebre la unión entre la artesanía y la alta costura.
Las manos talentosas de las artesanas otomíes han transmitido su destreza de generación en generación, creando piezas únicas que cuentan historias y preservan la identidad cultural. Un ejemplo emblemático de esta fusión es la muñeca Lele, un símbolo de la herencia otomí que representa la dulzura y la creatividad de nuestras tradiciones.





